Entrados ya en 2026, el sector de la hostelería y la alimentación ha experimentado cambios significativos. Si bien la base de la seguridad alimentaria sigue siendo la prevención, las normativas se han vuelto más estrictas y digitalizadas. Hoy en día, estar en posesión de un curso de manipulador de alimentos es solo el primer paso de una responsabilidad mucho mayor.
¿Qué ha cambiado y qué deben tener en cuenta tanto empresas como trabajadores este año? Lo analizamos a continuación.
La evolución de la formación obligatoria
Hace años que el antiguo “carnet” emitido por el gobierno desapareció para dar paso a la formación privada certificada. En 2026, la tendencia se consolida: no basta con tener un documento guardado en un cajón. Las inspecciones de sanidad ahora ponen el foco en la formación continua.
Realizar un curso de manipulador de alimentos actualizado es vital, ya que los protocolos de higiene han incorporado nuevas tecnologías de conservación y normativas de sostenibilidad que no existían hace una década.
Los 3 pilares de la higiene alimentaria en 2026
1. Gestión del Desperdicio Alimentario
Con la plena aplicación de las leyes contra el desperdicio, los manipuladores ahora deben estar formados en el aprovechamiento de excedentes y la donación de alimentos. La higiene ya no solo trata de que el alimento sea seguro, sino de que su gestión sea eficiente y ética.
2. Control estricto de alérgenos y trazas
La transparencia es la norma. El personal debe ser capaz de identificar no solo los 14 alérgenos principales, sino también prevenir la contaminación cruzada en cocinas que cada vez ofrecen más opciones personalizadas (sin gluten, veganas, sin lactosa, etc.).
3. Digitalización de la trazabilidad
En 2026, el registro manual en carpetas de papel está quedando obsoleto. Los nuevos requisitos impulsan el uso de apps y software para el control de temperaturas, la recepción de mercancías y el etiquetado inteligente.
¿Cada cuánto hay que renovar la formación?
Aunque la ley no establece una fecha de caducidad exacta, el consenso en 2026 entre las autoridades sanitarias es claro: la renovación debe hacerse cada 4 años. Sin embargo, si cambias de sector (por ejemplo, de reponedor a cocinero de alto riesgo), es obligatorio realizar un nuevo curso de manipulador de alimentos específico para tus nuevas funciones.
Conclusión
La seguridad alimentaria en 2026 es una combinación de higiene clásica, tecnología aplicada y compromiso medioambiental. Si trabajas en el sector o gestionas un negocio, asegúrate de que tu equipo no solo tenga el título, sino que comprenda los desafíos actuales de la industria.
